¿Y si ese mal día ya se volvió tu día a día?
Una mala jornada puede ocurrirle a cualquiera. El cansancio por el trabajo, las responsabilidades personales, el tráfico o una situación que te preocupa pueden hacer que tengas un día en el que simplemente no quieras hacer nada o te sientas desanimado.
La diferencia está en la persistencia. ¿Ya te has acostumbrado a sentirte así? Lo cual lleva a otra pregunta: ¿desde cuándo te has estado sintiendo así?
Una de las condiciones relacionadas con este tipo de experiencia es la distimia, también conocida actualmente como trastorno depresivo persistente.
¿Qué es la distimia?
La distimia es una alteración del estado de ánimo que suele describirse como una forma más leve que la depresión mayor, pero con una característica que la vuelve especialmente difícil de detectar: es persistente.
No es tan intensa como para impedirte hacer tu vida; de hecho, puedes seguir trabajando, socializando y cumpliendo tus rutinas, pero se instala y se queda ahí, semana tras semana, sin que necesariamente te des cuenta de cuánto tiempo lleva contigo.
Hoy se le conoce clínicamente como trastorno depresivo persistente, aunque el término «distimia» sigue siendo el más utilizado para nombrarla. Puede presentarse en cualquier etapa de la vida, sin distinción de edad ni de género.
Cuando sentirte así empieza a ser tu día a día
Lo particular de esta condición es que no suele llegar de golpe. Se parece más a acostumbrarte poco a poco a vivir con menos energía, con menos ganas y con una tristeza de fondo que ya casi ni notas, porque se ha vuelto tu manera habitual de sentirte.
¿Cuáles son los síntomas de la distimia?
Tiempo mínimo para considerar distimia
Para orientar el diagnóstico, este tipo de malestar persistente debe mantenerse por un tiempo mínimo. No es una regla absoluta, sino un criterio que el profesional evalúa junto con otros síntomas para diferenciarlo de una depresión u otras posibles causas.
Factores de riesgo de la distimia
Ciertas situaciones pueden favorecer que la distimia aparezca, y otras pueden hacer que, una vez presente, se prolongue en el tiempo. Toca cada una para conocer el detalle.
01Desgaste laboral
Un trabajo desgastante o estresante, sostenido durante mucho tiempo, puede desgastar el ánimo de forma progresiva.
Origen: entorno laboral02Relaciones que ya no aportan
Una relación de pareja que ya no aporta bienestar, pero en la que no se decide hacer un cambio, puede sostener el malestar en el tiempo.
Origen: vínculos personales03Rasgos de personalidad
Ciertos rasgos predisponen a un estado de ánimo bajo de forma constante, incluso sin un detonante externo claro.
Origen: predisposición individualCausas de la distimia
A diferencia de otros episodios depresivos, que suelen tener un detonante claro —como una pérdida, un evento difícil o un cambio abrupto—, en la distimia muchas veces no hay un «antes y un después» evidente.
En lugar de un hecho puntual al que se le pueda señalar como causa directa, suele tratarse de:
- Predisposición genética.
- Dificultad para adaptarse a ciertas circunstancias de la vida.
Diagnóstico de la distimia
Antes de hablar de distimia, es necesario descartar otras condiciones físicas que pueden generar síntomas parecidos: cansancio, falta de energía y bajo estado de ánimo.
Entre las causas que suelen revisarse están:
- Problemas de tiroides.
- Niveles bajos de vitamina D, una deficiencia bastante común en la población mexicana.
Por eso, contar con estudios de laboratorio como parte de una valoración integral es un paso habitual antes de definir un diagnóstico. Estos son algunos de los estudios que tu médico puede solicitarte como parte de esa valoración inicial:
Vitamina B12
Sirve para medir los niveles de esta vitamina esencial para tu sistema nervioso, formación de glóbulos rojos y energía. Ayuda a detectar deficiencias que pueden causar cansancio o anemia.
Ver estudioPerfil tiroideo
Mide hormonas como TSH, T3 y T4 para evaluar el funcionamiento de la tiroides, una causa frecuente de cansancio y cambios de ánimo.
Ver estudio25 hidroxivitamina D
Mide los niveles de vitamina D en el organismo. Su deficiencia es muy común y puede relacionarse con fatiga y bajo estado de ánimo.
Ver estudioTambién se toma en cuenta el tipo de trabajo o entorno en el que te desenvuelves, si existen otras condiciones psicológicas y si hay situaciones personales, como una relación insatisfactoria o un ambiente laboral desgastante, que puedan estar ocasionando el malestar.
¿Cómo es el tratamiento para la distimia?
El tratamiento suele apoyarse en tres pilares. Toca cada uno para conocer el detalle.
01Psicoterapia
El enfoque que más resultados ha mostrado es la terapia cognitivo conductual, que ayuda a:
- Identificar y modificar los pensamientos automáticos, muchas veces catastróficos, que refuerzan la condición.
- Proponer metas concretas para recuperar la interacción social y las actividades que se fueron dejando de lado.
02Tratamiento farmacológico
Cuando es necesario, se utilizan antidepresivos, generalmente inhibidores de la recaptura de serotonina, que suelen ser bien tolerados y con pocos efectos secundarios.
Pilar 203Ejercicio
Mantener una rutina de ejercicio puede ser tan efectivo como la psicoterapia. Distintos análisis con miles de participantes han mostrado que mantener una rutina de actividad física puede ayudar a disminuir:
- El cansancio.
- La falta de energía.
- La tristeza.
Incluso caminar de forma constante puede ayudarte a mantenerte activo y a que la terapia y el medicamento funcionen mejor.
Pilar 3¿La distimia es curable?
Sí. Con el tratamiento adecuado es posible llegar a un estado de remisión, es decir, a que los síntomas desaparezcan.
Algunos puntos a tener en cuenta sobre el proceso:
- Puede tomar más tiempo que en la depresión.
- El retiro del medicamento (si es que se está llevando en el tratamiento) se hace de forma gradual y bajo supervisión, nunca de manera abrupta, para conservar la mejoría alcanzada.
- Cada proceso es distinto: el ritmo de recuperación depende de cada persona y de su acompañamiento profesional.
Parte de la recuperación también consiste en aprender a reconocer las propias señales de alerta: identificar cuándo estás volviendo a caer en patrones de cansancio, negatividad o aislamiento, para poder actuar antes de que se instalen de nuevo.
Radar del ánimo
Si buscaste un test de distimia, este radar no es una herramienta diagnóstica. Es una invitación a observar cómo te has sentido últimamente: tu energía, tus ganas de hacer cosas y cómo estás reaccionando ante tu día a día.
No busca decirte qué tienes, sino ayudarte a identificar si hay algo que valga la pena atender. Tómate un momento y responde con honestidad.
Radar del Ánimo
Todos tenemos días grises. Pero, ¿y si esos días se han vuelto la norma y ya ni lo notas? Este test breve te invita a observar, con calma y sin etiquetas, cómo te has sentido en los últimos meses: tu energía, tus ganas de hacer cosas y cómo estás reaccionando ante tu día a día. Tómate dos minutos y responde con honestidad.
Este cuestionario es orientativo y de autoexploración. No constituye un diagnóstico ni sustituye una valoración con un profesional de la salud mental.
Dudas frecuentes
01¿La distimia es curable?
Sí. Con tratamiento adecuado es posible llegar a la remisión de los síntomas.
02¿Cuánto tiempo debe pasar para considerar distimia?
Para hablar de distimia, en adultos los síntomas deben mantenerse durante al menos dos años. En niños y adolescentes el criterio es de un año.
03¿La distimia tiene tratamiento?
Sí, se apoya principalmente en psicoterapia cognitivo conductual, tratamiento farmacológico cuando es necesario, y ejercicio de forma constante.
04¿Puedes llevar una vida normal si tienes distimia?
Sí. De hecho, una de las razones por las que la distimia pasa desapercibida es que quienes la viven suelen seguir cumpliendo con su rutina, su trabajo y sus relaciones, aunque por dentro carguen con esa tristeza persistente.
#Distimia: ¿Vives con una tristeza constante?
Con el Dr. Severiano Lozano González, Psiquiatra en CHRISTUS MUGUERZA Hospital Vidriera (Ced. Prof. 1385218, Ced. Esp. AEIE34821)


