Detrás de cada diagnóstico oportuno o de cada atención en una sala de urgencias, existe un engranaje humano que sostiene la operación del hospital mucho antes de que el paciente cruce la puerta de entrada. No se trata únicamente de aplicar tratamientos o seguir protocolos médicos, sino de las dinámicas cotidianas, los lazos de apoyo y las herramientas emocionales de quienes eligen hacer del cuidado de los demás su actividad diaria.
Para entender qué significa trabajar en un sistema de salud más allá del cumplimiento de un turno, es necesario mirar los pasillos y las oficinas donde los lazos de colaboración sostienen el día a día.
Nuestro propósito: las personas
En CHRISTUS MUGUERZA el sentido del compromiso se construye desde el impacto real que tenemos en la vida de las personas. La recompensa más significativa para quienes forman parte de nuestro sistema de salud ocurre en un plano completamente humano: observar la recuperación de alguien que llegó en una situación vulnerable y escuchar un agradecimiento sincero antes de que regrese a casa.
“Nuestro principal objetivo es que el paciente se recupere y se vaya en mejores condiciones de las que llegó. Por eso, cuando vemos su evolución y recibimos su agradecimiento, sentimos que todo el esfuerzo vale la pena”, expresa Jessica Santos, enfermera del área de urgencias.
Un esfuerzo interdisciplinario
En nuestro sistema de salud, el trabajo va más allá del dominio técnico; implica alinear objetivos y asegurarnos que cada profesional que se integra al equipo cuente con las credenciales y la certificación necesarias.
El doctor Rafael Paz, médico radiólogo y jefe del área en Hospital CHRISTUS MUGUERZA Altagracia, destaca que el rigor en la supervisión de proveedores y el cumplimiento de protocolos quirúrgicos no actúan como una barrera, sino como una garantía ética para la comunidad. Este esfuerzo colectivo cobra sentido cuando el trabajo interdisciplinario da resultados.
“Cuando un hallazgo radiológico ayuda a resolver un problema clínico difícil y el médico tratante nos confirma que el paciente fue tratado exitosamente, la satisfacción es enorme. Son esos momentos los que nos recuerdan la trascendencia de lo que hacemos“, reflexiona el doctor Paz.
¿Cómo es el día a día de quienes trabajan en un sistema de salud?
El día de un Colaborador en el ambiente hospitalario comienza con la preparación de los entornos de trabajo. En el área de salud digital, por ejemplo, el día arranca con un recorrido preventivo por los pasillos para detectar cualquier situación técnica que pudiera afectar la operación.
“Mi función es servir como apoyo para quienes atienden directamente al paciente: personal de admisión, enfermería y médicos. Cuando hay dudas o incidencias relacionadas con los sistemas, procesos digitales y el expediente electrónico, ellos pueden enfocarse en la atención de los pacientes con la tranquilidad de saber que cuentan con un equipo que respalda la operación tecnológica y los procesos digitales del hospital“, explica Elizabeth, analista clínica de servicios de salud digital.
Por otro lado, en áreas como Imagenología de nuestros hospitales el ritmo diario exige una adaptación constante. El doctor Rafael Paz, coordina una agenda dinámica donde conviven estudios programados, urgencias y el soporte con rayos X en quirófanos. El cumplimiento de tiempos como entregar estudios urgentes en menos de una hora exige una comunicación constante con distintos departamentos.
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El reto de atender lo inesperado
A diferencia de los servicios programados, el área de Urgencias opera sin una agenda previa. Las personas llegan de manera inesperada y en momentos críticos por lo que el trabajo coordinado y el respaldo mutuo durante los días de alta demanda es pilar de la operación. Jessica Santos, enfermera del área de urgencias, explica “Lo que hacemos es organizarnos y distribuir las actividades entre el personal para brindar atención de manera eficiente. La clave está en asignar responsabilidades y evitar que todos intentemos realizar la misma tarea.”
¿Cómo influye el ambiente laboral en el cuidado de los pacientes?
Existe una relación directa entre la calidad de las relaciones del equipo de salud y la experiencia del paciente. Cuando los médicos, enfermeros y técnicos confían entre sí, la resolución de problemas complejos se vuelve más ágil.
Así lo expresa el doctor Rafael Paez, “Cuando existe confianza, comunicación y colaboración entre los equipos, es mucho más sencillo resolver desafíos y ofrecer soluciones efectivas.”
La cultura del servicio empieza entre los mismos compañeros. El trato cotidiano y llamarse por su nombre construye una relación cercana y de familiaridad. Detalles simples como un saludo cercano o escuchar genuinamente al colega que enfrenta una dificultad técnica generan un entorno de confianza que termina reflejándose en las salas de espera y en las habitaciones de hospitalización.
“Pasamos gran parte de nuestros días trabajando juntos, por lo que inevitablemente se crean vínculos cercanos. De alguna manera, terminamos convirtiéndonos en una especie de familia laboral” expresa Elizabeth, analista clínica de servicios de salud digital.
El cuidado de la salud mental
Las jornadas prolongadas y la exposición constante a momentos llenos de tantas emociones representan un desgaste físico y emocional. Por ello, el soporte para procesar experiencias complejas es fundamental.
Esto se traduce en acciones diarias muy concretas dentro del hospital: primero, a través de espacios de desconexión, que son esos momentos breves que los mismos jefes impulsan para respirar, tomar agua o regular emociones en los turnos más críticos. A esto se suma el apoyo emocional institucional mediante programas diseñados específicamente para cuidar la salud mental de los Colaboradores y evitar el agotamiento. Finalmente, se busca un acompañamiento integral que no solo atienda lo técnico, sino también lo espiritual, integrando servicios como Pastoral que ofrecen soporte tanto a los pacientes como al personal que los cuida.
“Hemos aprendido la importancia de cuidarnos a nosotros mismos para poder cuidar a los demás. Aunque el paciente es la prioridad, necesitamos bienestar físico y emocional para dar lo mejor“, reflexiona sobre su labor Jessica Santos, enfermera del área de urgencias.



